3.1 Estado
Podemos definir al Estado como una forma de organización social, económica, política soberana y coercitiva, que comprende un conjunto de instituciones con el fin de dirigir, regular y administrar la vida nacional en un territorio determinado.Estado es concebido como un conjunto de instituciones que poseen la autoridad para establecer las normas que regulan una sociedad como es el caso de Max Weber quien define al Estado moderno como una “asociación de dominación con carácter institucional que ha tratado, con éxito, de monopolizar dentro de un territorio la violencia física legítima como medio de dominación y
que, a este fin, ha reunido todos los medios materiales en manos de su dirigente y ha expropiado a todos los funcionarios estamentales que antes disponían de ellos por derecho propio, sustituyéndolos con sus propias jerarquías supremas. Podemos decir que las características de un Estado de derecho, tema que abordaremos más adelante, son las siguientes:
A) Las leyes son y deberán ser producto y expresión de la voluntad general y no de un individuo en particular: dictador o monarca absoluto.
B) Como respuesta al poder absoluto de los reyes y para evitar la concentración del poder en una o pocas manos, se propone la división de poderes en: ejecutivo, legislativo y judicial.
C) La administración debe estar sujeta a un principio de legalidad, es decir, que todo proceder deberá respetar y ajustarse a lo que la ley demanda: sometimiento de la administración a la ley.
D) En este régimen se debe garantizar a todos los ciudadanos sus derechos y libertades fundamentales.
Éstas son, pues, las exigencias éticas que otorgan legitimidad al Estado. El establecimiento jurídico-constitucional de los derechos humanos sin duda es un logro fundamental al que no se puede renunciar, y creemos que sería imposible, afortunadamente, dar marcha atrás.Podemos distinguir dos modelos de Estado: una representada por John Rawls autor de la Teoría de la justicia, que postula un modelo de Estado de bienestar o, en otros términos, Estado social de bienestar, el cual defiende: a) una distribución de los bienes con el propósito de dar más a quien menos tiene, b) libertad para todos e igualdad de oportunidades. La otra postura la representa Robert Nozick, autor del libro Anarquía, estado y utopía. Su posición conservadora (anarquista) tiende a acabar con el Estado o reducir al mínimo su intervención, dejándole como tarea única y principal la de proteger a los individuos y su propiedad. Se opone a que los bienes tengan que ser distribuidos, puesto que esto, dice, provoca injusticias.
3.2 Sociedad
La vida del ser humano se mueve, fundamentalmente, en un ámbito social que comprende a los individuos conformados en familias y éstas en su conjunto conforman la sociedad.la finalidad de la sociedad es el bien común, el cual representa el bienestar temporal de la sociedad en sus múltiples manifestaciones: seguridad social, oportunidades económicas, educativas, recreativas, culturales, cognoscitivas, etc., adquiridas recíprocamente entre los individuos que conforman la sociedad. El bien común, en forma negativa, consiste en el establecimiento y mantenimiento de un orden en el que cada miembro de la sociedad conozca su lugar, sus relaciones con respecto a los demás, así como sus derechos y obligaciones frente a los otros. Del bien común han de participar todos pero “debería haber igualdad entre la contribución del individuo a la sociedad, pero puesto que no todos contribuyen igualmente, no todos deberían recibir por igual.
3.3 Democracia
La democracia es un ideal de organización social, más o menos ajustado a una realidad siempre cambiante y siempre atento por resolver viejas y nuevas problemáticas que de ella surgen. Con esto queremos decir que las democracias no existen de manera absoluta o plena en las sociedades actuales, y que serán siempre un desafío, un ideal a perseguir.si lo que caracteriza a los seres humanos es su libertad, será esta misma la que les hace entrar en conflicto con otros seres humanos cuando se tiene que decidir por un sí o por un no y, por supuesto, cuando se tenga que decidir colectivamente por aquello que más convenga a una comunidad. En consecuencia, vivir juntos nos compromete a que si queremos preservar libertades y derechos tenemos que pactar y condensar por la vida del diálogo razonado, nuestros acuerdos, disensos o desacuerdos.En un Estado democrático, la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones no es directa, sino representativa, es decir, consiste en elegir representantes, quienes a su vez decidirán lo conveniente o no para un país. El ciudadano elige a los representantes para un tiempo determinado, y son electos según el principio por mayoría. Los candidatos a ser representantes de la ciudadanía, por lo general son miembros de un partido y pocas veces son ciudadanos, llamados independientes, a quienes se pueda elegir. Toda sociedad se compone de ciudadanos, hombres y mujeres, viejos y jóvenes, sin importar si se es pobre o rico, porque todos tienen derechos y obligaciones frente a la ley y, por supuesto, frente al Estado. En este sentido: a) La idea moderna de Estado reconoce a todos como ciudadanos, y b) puesto que todo ciudadano goza de estos derechos todos podrán participar en la toma de decisiones que conduzcan a un buen gobierno.3.4 Obstáculos de la democracia
Si nos preguntamos, ¿para qué sirve la política si tiene tan mala fama? Lamentablemente muchos políticos (no todos, lo cual también es cierto) hacen de la política el “arte” de obtener privilegios y en lugar de servir a la ciudadanía, se sirven del poder para fines personales.Corruptos pueden ser banqueros, empresarios, policías e incluso ciudadanos. Luego, “corrupto” es aquel que abusa del poder para su beneficio personal; en términos generales, corruptos podemos ser todos en un momento dado.A los corruptos también les gusta engañar, manipular o, como dice el refrán, “dar gato por liebre”.En realidad los obstáculos de la democracia son muchos, además de la corrupción, en México constituyen un reto por superar: A) La dependencia y el desequilibrio existente entre los pueblos, B) Los
partidos prácticamente constituidos en oligarquías, C) La malversación de los fondos públicos, D) El financiamiento ilegal de partidos y candidatos, entre muchas más.La democracia, a diferencia de la dictadura (que en sí misma es corrupta), permite que aflore la corrupción y los corruptos se evidencien. No debemos olvidar que venimos de una dictadura perfecta, como dijo Mario Vargas Llosa, y que acabar con ella es difícil. No basta que los corruptos se evidencien y sólo se les condene moralmente, sino que también es necesario que se les castigue.
Ilegalidad. De esta manera la ilegalidad viene siendo un rompimiento o trasgresión de ese orden racional y equilibrado que ya los antiguos griegos convirtieron en el principio rector de su filosofía.En términos generales se entiende por ilegalidad a todo acto o acción que va
contra de la ley; asimismo se le atribuye el calificativo de ilegal a personas o casa que de alguna manera o de otra infrinjan las leyes establecidas en un determinado régimen de derecho y en particular en una sociedad democrática. En efecto la ilegalidad constituye uno de los mayores obstáculos que frenan la vida democrática de un país. La ilegalidad se manifiesta en múltiples formas y ámbitos de la actividad humana como los: Fraudes electorales o el soborno. La ilegalidad se aplica también, a personas como es el caso de las que emigran a otro país sin contar con la documentación requerida por las leyes de dicho país y a las cuales se les llama precisamente “ilegales”.
Injusticia. Otro de los obstáculos que impiden de manera drástica el desarrollo de la democracia es sin duda la injusticia entendida como el antivalor de la justicia. Recordemos que el concepto de justicia está anudado a las nociones de equidad, igualdad y proporción entre las partes, y que asimismo se manifiesta como justicia distributiva que significa dar o distribuir a cada quien según sus propios méritos;como justicia correctiva la cual permite corregir o sancionar injusticias cometidas, tarea en la que intervienen las diversas instancias judiciales pertenecientes a los gobiernos constituidos.
Impunidad. Como resultado del incumplimiento de la justicia sobreviene uno de los males más repudiados en la sociedad: La impunidad significa lo que es contrario a lo punible, es decir, a lo que establece castigo justo por faltas o delitos cometidos. Por tanto, impune queda el delito que no se castiga con la pena correspondiente.
3.5 Estado de derecho y legalidad
En el campo de la teoría política y concretamente en lo que denominamos Teoría del Estado, por derecho se entiende un conjunto de normas que regulan el comportamiento y organización de los individuos e instituciones sujetos a un ordenamiento. En este sentido, el llamado Estado de derecho tiene como finalidad primordial garantizar el orden y la paz social.La legalidad es una condición necesaria para que el poder del Estado y concretamente el poder político que gobierna a la sociedad tenga legitimidad. La legalidad es consustancial a un Estado de derecho que se oponga a un Estado absolutista y autoritario, pero que también se oponga a un estado de naturaleza el cual ya hemos mencionado antes.Estado de derecho y legalidad. Según Locke el estado de naturaleza se caracteriza por ser: 1) Un estado de completa libertad en donde cada quien podía disponer de sí mismo y de sus propiedades como mejor le pareciera sin más límites que la ley natural. 2) Un estado de igualdad por el que nadie somete a nadie ni nadie tiene más bienes que otro. 3) Un estado de amor, ayuda y deberes mutuos. 4) Un estado regido por la Ley natural que debe coincidir con la razón, puesta por igual a todos, la cual enseña que siendo iguales e independientes, nadie tiene que dañar ni pisotear los derechos de otros, pero si alguien quebranta la ley natural, atenta contra todo el género humano.Nadie podrá ser privado de la vida, de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, si no mediante juicio seguido ante los tribunales previamente establecidos en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimiento y conforme a leyes expedidas con anterioridad al hecho.
3.6 Derecho a la vida, a la propiedad y a la libertad
Los derechos humanos constituyen un conjunto de valores e ideales éticos que desde los inicios de la humanidad se han manifestado como preocupaciones fundamentales para la convivencia humana. Entre estos derechos figuran, como veremos más adelante, cuando hablemos de la declaración de los derechos humanos, el derecho a la vida, a la propiedad y a la libertad, mismos que están contemplados en el artículo 14 de nuestra Constitución que a la letra dice:Nadie podrá ser privado de la vida, de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, si no mediante juicio seguido ante los tribunales previamente establecidos en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimiento y conforme a leyes expedidas con anterioridad al hecho.
Derecho a la vida. La vida, el hecho primario de existir, de estar en el mundo, es un valor fundamental digno de ser respetado y defendido. El derecho a la vida es un principio propio de cada ser vivo que arranca ya de sus raíces biológicas hereditarias. No sólo este derecho es privativo del hombre, sino de todos los seres vivos que habitan nuestro planeta. En particular la vida humana comprende varias dimensiones: vida orgánica, vida psíquica y vida moral, las cuales reclaman favorecer la salud, posibilitar el desarrollo mental de las personas y respetar la dignidad y la autonomía de los individuos.
Derecho a la propiedad. Este derecho es fundamental en los regímenes liberales Así como el ser humano tiene el deber y el derecho de la propia conservación, tiene derecho a todo aquello que le es necesario para este fin.Es el derecho real que implica el ejercicio de las facultades jurídicas más amplias que el ordenamiento jurídico concede sobre un bien.
Derecho a la libertad. la libertad es uno de los valores primordiales e imprescindibles de la democracia. En realidad la libertad ha sido, a través de la historia, un ideal a conquistar, y para lograrlo se han librado numerosas luchas sociales. Estas luchas se han expresado bajo diversas modalidades, ya sea como movimientos políticos en contra de regímenes opresores, como guerras de liberación nacional que pugnan por su independencia ante países invasores, o bien, como diversos.
3.7 Prácticas antidemocráticas
Hemos visto cómo el sistema democrático constituye una forma de gobierno y de vida ideal por la que han pugnado la mayoría de los países civilizados, sistema político que entraña una serie de principios compatibles con la libertad, la igualdad, la justicia social, la soberanía popular, la participación ciudadana y otros que coadyuvan al mejor desarrollo de los seres humanos en la sociedad. No siempre ha sido fácil abrazar estos principios para el logro de una vida plenamente democrática, ya que a menudo se interponen prácticas adversas para su puntual cumplimiento. Tales prácticas antidemocráticas se manifiestan en acciones muy concretas y en muy diversos ámbitos de la vida social y política todo esto implica, sin duda, una falta de respeto al sufragio. Como ejemplos de estos comportamientos antidemocráticos podemos mencionar algunos de los más frecuentes:
Fraudes electorales. Los fraudes electorales además de constituirse en una ilegalidad como ya se dijo anteriormente representan una práctica profundamente nociva para el desarrollo de la democracia
.
Participación ciudadana insuficiente. Como sabemos la democracia reclama una extensa participación de los ciudadanos en todos aquellos asuntos concernientes al buen
funcionamiento de la vida pública de su país. Sin embargo, esta participación, principio fundamental de la democracia, se ve mermada por una serie de circunstancias, como abstencionismo en los procesos electorales, indiferencia ante los problemas nacionales y
de su comunidad, falta de organización de la sociedad civil para denunciar irregularidades de diversa índole.
Desigualdad económica. La igualdad, en el régimen democrático, no solamente se limita
al derecho al voto para elegir representantes; es necesario que no haya minorías significativas que se sientan permanentemente excluidas del poder y la influencia, que el pueblo se identifique con los intereses generales de la sociedad. En este sentido, la democracia está estrechamente relacionada con la igualdad económica y social. Las desigualdades económicas no sólo amenazan la coherencia de la sociedad, sino que también tienden a negar el principio de igualdad política de la cual la democracia es fiel expresión.
Discriminación. Sin duda las prácticas discriminatorias constituyen un freno muy poderoso para el desarrollo de la democracia. A lo largo de la historia ha sido recurrente este tipo de prácticas en pueblos hegemónicos que se postulan como garantes de la civilización, marginando a pueblo y hombres considerados ya como “bárbaros” o “incivilizados” o bien como incapacitados o “menores de edad” para ejercer sus derechos.
3.8 Derechos humanos
positivamente por los ordenamientos jurídicos en el ámbito nacional e internacional. Estos derechos se caracterizan por ser: A) Universales, ya que a todos sin exclusión, por su condición de humanos, se les debe reconocer y garantizar. B) Prioritarios en cuanto que tienen que ser protegidos, sobre todo cuando entran en conflicto con otros derechos. C) Innegociables. Si hemos dicho que estos derechos protegen a todos los ciudadanos, entonces a ningún ciudadano se le debe negar protección. D) Incondicionales. Significa que los derechos humanos no están condicionados a una determinada condición económica de las personas o bien, a un determinado estatus de clase social. Estos derechos se aplican para todos en su condición de humanos, no importando su situación socioeconómica. E) Inalienables. No se pueden intercambiar o enajenar. Los derechos humanos son valores más no cosas que se puedan vender o comprar. Por ejemplo, la dignidad de las personas no tiene precio, como lo tienen las mercancías, los objetos materiales, o bien, los proyectos personales condicionados o útiles. Los derechos humanos son los elementos mínimos morales de justicia que deben ser satisfechos, porque sin ellos (y por eso son prioritarios) no se puede construir una sociedad justa donde todos sin discriminación y sin ser excluidos de un beneficio económico puedan libremente desarrollar sus capacidades intelectuales y creativas:
Libertad de información, manifestación y expresión.
Libertad de reunión y asociación.
Libertad religiosa o de culto.
Libertad de tránsito.
Derecho a la educación.
Derecho a la salud.
Derecho a la vivienda.
Derecho a la diversidad individual
y cultural.
Declaración Universal de los Derechos Humanos
Los derechos humanos requieren ser protegidos o defendidos. La Organización de las Naciones Unidas (onu) es un organismo internacional, que entre otras funciones, ha contribuido en apoyar a la difusión y en solicitar el cumplimiento de éstos. Con tal fin la onu ha formulado el documento llamado Declaración Universal de los Derechos Humanos con el propósito de atenuar, de alguna manera, las prácticas antidemocráticas, la ilegalidad, la impunidad, la tiranía, la opresión, las desigualdades, las injusticias, así como las violaciones a la dignidad de todos los miembros de la familia humana.
Tolerancia y paz.
Como vemos, la convivencia no es fácil de lograr; los otros, los diferentes, también tienen derechos y son fundamentalmente, además de ciudadanos, personas. Y todas las personas son valiosas —humanamente valiosas— en sí mismas, porque su valor no se intercambia por otra cosa.La tolerancia no se deberá identificar con la indiferencia, con “todo me da igual”, con “nada vale” o “cada quien su vida”. Y tampoco se debe identificar con escepticismo para terminar diciendo, “sobre cosas fundamentales nunca podremos estar de acuerdo”, porque no existe verdad posible, o bien, “no existe conocimiento que valga”. Identificar la tolerancia con dejadez, con pereza o cobardía sería una falsa tolerancia.




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